MENSAJE DEL PADRE PETER HANS KOLVENBACH, S.I.
SUPERIOR GENERAL DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS
XIII CONGRESO LATINOAMERICANO DE A.S.I.A
CARACAS, VENEZUELA
9 AL 11 DE SEPTIEMBRE DE 2004
Debemos poner nuestra mirada en la tarea más que en el diagnóstico, más en los escenarios en los que ustedes quieren estar presentes e intervenir, que en las dificultades y gravedad de los problemas.
Cristo es crucificado en cada uno de nuestros hermanos pobres y empobrecidos, que padecen las lacerantes consecuencias de la pobreza impuesta.
El mundo ha tomado conciencia de la gravedad del problema de la pobreza, pero hasta ahora el saber como crece persistentemente el número de pobres en el mundo, y las graves consecuencias que la pobreza trae para todos no ha logrado cambiar las cosas.
Para superar la pobreza los que tenemos, debemos de “Dar Lugar” a los pobres. Dar lugar es dar, es algo activo, no simplemente dejar campo libre a otro. Dar lugar a los pobres significa un reajuste estructural tan profundo que equivale a configurar una nueva figura histórica. El problema es que muchos no están dispuestos a dar nada de sí.
Disponerse a superar la pobreza implica renunciar a muchos elementos del actual sistema del bienestar. Renunciar ante todo a ese consumismo frenético que no deja espacio mental para empresas de más largo alcance y poner coto a la sed ilimitada de riqueza y poder.
Para superar la pobreza contamos con nuestros recursos y relaciones. Contamos con los pobres que esperan a que les tendamos una mano y que pueden participar en los trabajos de su liberación. Contamos igualmente con la Iglesia y con la Compañía de Jesús.
Tenemos los “talentos” necesarios para emprender seriamente esta tarea. Unidos, movidos por la fe y la fidelidad a Cristo que les envía a esta misión para construir el Reino y con la gracia de Dios, los Antiguos Alumnos contarán con recursos materiales, humanos y evangélicos que pueden “mover montañas” (Mt 17,20). Ustedes pueden contribuir, deben contribuir solidariamente, organizadamente a la superación de la pobreza.